¿Qué es tener TOC?

El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), es un trastorno que se caracteriza por la presencia de ideas obsesivas, que invaden la mente del paciente de forma intrusiva, persistente, molesta y difícil de controlar. Estas ideas a pesar de ser completamente irracionales y sin sentido son generalmente creídas por el paciente, quien reacciona ante ellas con gran ansiedad y malestar. Por este motivo, y ante la necesidad de calmar la angustia y la ansiedad que las ideas obsesivas traen aparejadas, el paciente intenta realizar alguna conducta (manifiesta o mental) que le traiga alivio. Esas conductas o rituales lo calman momentáneamente y comienzan a conformar un círculo vicioso por el cual ante el surgimiento de una idea obsesiva el paciente siente la imperiosa necesidad de realizar una conducta o ritual. Estas conductas son rígidas, estereotipadas y se convierten en compulsivas ya que el enfermo no puede dejar de hacerlas.

Estos pacientes generalmente se preocupan por cuestiones como contagiarse una enfermedad o contaminarse, el orden, la simetría, la sexualidad y la posibilidad de hacer daño a sí mismos o a terceros. Reaccionan frecuentemente con rituales y compulsiones de lavado de manos, aseo excesivo, verificación, chequeo de conductas ya realizadas (ej. cerrar la llave de gas) y orden extremo, entre otras.

El TOC, por ser un trastorno llamativo en su sintomatología, ha sido muchas veces utilizado en películas u obras de teatro, sin embargo es importante interpretar con seriedad la magnitud y complejidad de este cuadro psicopatológico.
La interferencia que este trastorno tiene en la vida de quienes lo padecen es muy alta. Afecta severamente la calidad de vida, las relaciones interpersonales, el trabajo y el estudio de los pacientes, llegando en los casos más graves a generar una total incapacidad.

A pesar de las dificultades que presenta este trastorno, también existe una forma de abordarlo en pos de la recuperación. La Terapia Cognitivo-Conductual (en combinación con un abordaje farmacológico) es la primera elección de tratamiento en este tipo de patología, logrando mediante técnicas específicas romper el círculo vicioso entre obsesiones y compulsiones, obteniendo una mejoría significativa.
Las técnicas más utilizadas en el tratamiento de este trastorno son:

  • Exposición con prevención de la respuesta: Consiste en que el paciente entre en contacto y se exponga a los objetos diparadores, situaciones temidas o a sus propios pensamientos ansiógenos, pero sin realizar el o los rituales que habitualmente lleva a cabo para aliviar su ansiedad. Mediante este procedimiento el paciente logra romper el círculo vicioso entre obsesiones y compulsiones. La exposición puede ser gradual o total, pero siempre debe ser planificada, estructurada y sistematizada para lograr resultados eficaces.
  • Modificación de las compulsiones: Incluye una variedad de posibilidades por las cuales el paciente aprende a tomar conciencia de la conducta ritual que realiza y, mediante un esfuerzo consciente, intenta modificarlo gradualmente hasta poder dejar de hacerlo por completo. Las opciones son: posponer el ritual, enlentecer el ritual y modificar algún aspecto del ritual.
  • Reestructuración cognitiva: Consiste en ayudar al paciente a identificar sus pensamientos automáticos erróneos y conocer sus creencias irracionales más profundas, para poder luego discutirlas, cuestionarlas y generar un nuevo pensamiento más flexible y racional.

Los pacientes con TOC suelen sobrestimar la probabilidad de un daño o peligro, subestiman sus propias capacidades de afrontamiento y presentan distorsiones cognitivas típicas como intolerancia a la incertidumbre, necesidad de control y materialización del pensamiento, entre otras.
El tratamiento del TOC implica todo un trabajo y esfuerzo del paciente por superar sus síntomas.

Lic. Florencia Puccio
Info@centroima.com.ar
www.centroima.com.ar

Por | 2018-12-03T18:52:17+00:00 3 de diciembre de 2018|
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